Cocodrilos de ciudad
Los gnomos no llegan a limpiarse el culo y no les haría falta si no salieran en esos repelentes cuentos infantiles para “niños de ciudad”. Ellos viven en el bosque (los gnomos) y en el bosque uno no se limpia el culo. Una vez llamada la atención de los marquesitos redomados, Corte de la gran ciudadela donde reinan los cocodrilos bajo las alcantarillas, en los jerseys y sobre los descapotables sin velocidad media…me dirijo a usted, “Sr del Nilo”, y no se asuste, porque en el monte las personas se limpian el culo.
Es un ser inerte. Indiferente. Prepotente. Indignado por el tamaño de su miembro, pequeñito al venir en el mismo pack que el teléfono móvil con el que acordaba pasar y cortar la droga,… “Sr del Nilo” usted vive pisando y hundiendo a colazos a los gnomos, a las gacelas, a las palomas que pretenden cruzar el río de fango donde usted lleva tanto tiempo metido.
A mi abuelo no hay bicho que se le resista. Para él el juzgado no es un lugar de recreo como para usted y si allí ha de clavarle la ajadica, así será. “Sr del Nilo”, deseo que deje de sonreír maléficamente por los arrabales porque su prepotencia se volverá contra usted algún día. Deje a mis “niños de ciudad” apartados de sus fauces porque ya tienen bastante con crecer a la orilla de su río de horror.
